Sin repartir controles
Nadie repone uno perdido ni paga copias. El acceso se da y se quita desde el teléfono.
Con la cara, con el teléfono o con un pase que vence solo. Sin repartir un control más.
En 8 inmuebles de Caracas · más de 3.000 aperturas en dos meses · cero controles repartidos
Nadie repone uno perdido ni paga copias. El acceso se da y se quita desde el teléfono.
El mismo día, sin cambiar cerraduras ni recoger llaves que ya se copiaron.
Cada apertura con su hora. Y si el equipo falla, el edificio avisa solo.
El vecino llega con las manos llenas y la puerta se abre. Su foto vive en el equipo de la entrada.
Su botón, esté donde esté. Le abre al delivery sin bajar.
Para la visita, el plomero o la fiesta del sábado. Se apaga solo a la hora.
Edificios, conjuntos y quintas: portones, rejas, lobbies y ascensores. En el primero que se hizo completo —dos puertas, portón y reja, con reconocimiento facial— más de la mitad de las entradas son sin sacar el teléfono: la gente llega con las manos llenas y la puerta se abre sola.
Estamos instalando en Caracas. El tuyo puede ser el próximo.
Las llaves siguen funcionando. Y ViYi avisa por correo cuando algo del edificio se cae.
En el equipo de la entrada, no en ViYi. Darla es voluntario: quien no quiera, abre con su teléfono.
Dinos dónde lo quieres y te contactamos.